SANTA FE
6 de mayo de 2026
El agua no da tregua en Villa Minetti, a 15 días del temporal: "No baja y no tiene salida"
A más de 15 días del temporal en el norte provincial, vecinos de Villa Minetti siguen con sus casas bajo agua: "perdimos todo", relataron en AIRE.
A más de dos semanas del fuerte temporal que azotó a la localidad de Villa Minetti, la situación sigue siendo crítica para decenas de familias que aún no pueden regresar a sus hogares. El agua permanece estancada en varios sectores y, según denuncian los vecinos, la asistencia oficial comenzó a retirarse.
Luciano Ruarte, uno de los afectados, relató que las lluvias comenzaron entre el 14 y 15 de abril y no dieron tregua durante horas. “Empezó a subir el agua durante la noche, tuvimos que salir con lo puesto”, explicó. Desde entonces, su vivienda permanece inundada y sin posibilidad de retorno.
Dos barrios afectados y agua que no drena
De acuerdo al testimonio, al menos dos barrios continúan comprometidos por el anegamiento. Aunque en el centro de la localidad el agua bajó, en las zonas más vulnerables la situación no mejora.
“El agua baja un poco de noche, pero después vuelve a subir. Está estancada, no tiene salida”, detalló Ruarte, quien además compartió imágenes actuales donde se observa el nivel del agua en calles y viviendas.
La geografía del lugar agrava el problema: las viviendas están ubicadas entre una defensa hídrica y una represa que terminó desbordando. Además, las vías del tren funcionan como una barrera que impide el escurrimiento natural.
“Nos soltaron la mano”
Uno de los puntos más críticos del relato es el retiro de la asistencia. Según Ruarte, inicialmente recibían alimentos, pero con el correr de los días la ayuda fue disminuyendo.
“Nos dijeron que nos van a trasladar a otro salón y que a partir de ahí nos tenemos que hacer cargo de la comida. Nos soltaron la mano”, aseguró.
El vecino también denunció que no recibieron explicaciones claras sobre la situación hídrica ni sobre cuándo podrá bajar el agua. “No hubo información, no nos dicen nada”, afirmó.
Pérdidas totales y sin posibilidad de trabajar
El impacto económico también es severo. Ruarte perdió su moto, herramienta clave para su trabajo como repartidor de agua potable en bidones, una actividad esencial en la zona.
“La moto estuvo siete días bajo el agua, ya no sirve más. Era mi medio de trabajo”, lamentó. Además, explicó que la caída del consumo afecta otros ingresos, como la reparación de calzado.
Las familias afectadas viven en terrenos ferroviarios, una zona históricamente inundable.
Mientras tanto, la emergencia declarada en el norte provincial apunta principalmente al sector productivo, con beneficios impositivos y créditos, pero los vecinos aseguran que la asistencia directa no alcanza.
El temporal dejó en evidencia la fragilidad de la infraestructura hídrica en el norte santafesino. Aunque las lluvias cesaron, las consecuencias siguen presentes en los sectores más vulnerables.
Fuente: Aire Digital
