ECONOMIA
14 de abril de 2026
Radiografía del empleo previo a la reforma: la informalidad laboral cerró 2025 en 43%
El INDEC reveló que la precariedad afecta más a mujeres y jóvenes. Con un nivel educativo bajo como factor clave, estos datos marcan el piso previo a los cambios de 2026.
El mercado de trabajo en Argentina cerró el cuarto trimestre de 2025 con una tasa de informalidad del 43%, lo que representa a millones de personas trabajando al margen de las normas regulatorias. Las cifras del INDEC se consolidan como el punto de partida estadístico para evaluar el impacto de la reforma laboral aprobada a principios de 2026.
Al observar la evolución anual, se percibe un incremento frente al 42% registrado en el mismo periodo de 2024, alcanzando su pico máximo del año durante el tercer trimestre del año pasado cuándo el empleo en negro llegó al 43,3%.
La distribución de esta problemática no es equitativa y muestra brechas marcadas según el género.
Las mujeres son las más afectadas, con una tasa de informalidad del 44,5%, frente al 41,8% detectado en los varones.
La situación se vuelve crítica entre los jóvenes de hasta 29 años, donde la precariedad escala al 59,7% en el caso de las mujeres y al 57,3% en los varones, evidenciando las enormes barreras de acceso al primer empleo de calidad.
Educación y género: los factores que profundizan la precariedad
El nivel educativo se consolida como el principal escudo contra la precariedad laboral. Según los datos oficiales del INDEC, el 67,2% de los trabajadores que no terminaron el secundario se encuentran en la informalidad. En contraste, entre quienes cuentan con estudios superiores o universitarios completos, la tasa de informalidad desciende drásticamente al 16%.
Esta brecha de más de 50 puntos porcentuales subraya cómo la falta de formación técnica o profesional empuja a las familias hacia sectores de baja productividad y nula protección social.
Al analizar los sectores de actividad, el servicio doméstico continúa liderando los niveles de precariedad con un 78% de informalidad, seguido de cerca por la construcción con un 73,8% y el comercio con un 52,6%.
Estos rubros, que suelen ser el refugio de los sectores con menores ingresos, operan mayoritariamente bajo la modalidad de "cuenta propia" informal, donde el 63,3% de los trabajadores independientes no cuenta con registros previsionales.
La precariedad también se filtra en el empleo que parece formal. El informe del INDEC advierte sobre la existencia de asalariados parcialmente informales: un 4,2% de los trabajadores que tienen recibo de sueldo perciben una parte de sus ingresos "en negro", por fuera de los registros legales.
Además, un 30,3% de los asalariados informales no realiza ningún tipo de aporte jubilatorio propio, lo que compromete no solo su presente económico sino también su seguridad social futura.
Con el 21,8% de los ocupados desempeñándose en unidades económicas informales y otro 5,2% en el sector hogares.
Estos datos del cierre de 2025 exponen la fragilidad de la estructura laboral argentina y resaltan una deuda pendiente de larga data de transformar estos puestos precarios en empleos con derechos plenos.
Fuente: Aire Digital



