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29 de abril de 2026
Lluvias de abril: el mapa de INTA que muestra los anegamientos en el norte santafesino
Los perfiles de suelo alcanzaron entre 80% y 100% de su capacidad en amplias zonas del centro-este del país. En el norte de Santa Fe, las precipitaciones superaron los 200 mm en pocos días y dejaron excedentes hídricos significativos.
El agua no dio tregua en el centro-norte de Santa Fe. Tras semanas de lluvias intensas, los campos quedaron saturados y los bajos anegados, con caminos rurales comprometidos y la actividad ganadera condicionada. El último informe del Instituto de Clima y Agua del INTA confirma lo que se observa a campo: los suelos alcanzaron niveles de humedad cercanos al máximo y, en muchos casos, lo superaron.
Según el reporte, “el contenido de agua en el suelo evidencia una distribución muy heterogénea, pero con predominio de perfiles recargados en gran parte del área agrícola”, una situación que se refleja con claridad en el centro-este del país, donde se ubica la región afectada.
Un norte santafesino bajo presión hídrica
El impacto fue especialmente fuerte en los departamentos del norte provincial, como 9 de Julio, Vera y General Obligado. Allí, las lluvias de la primera quincena de abril dejaron registros poco frecuentes: entre 150 y más de 230 milímetros en menos de 48 horas, con picos que alcanzaron los 350 mm en puntos aislados.
Humedad del suelo respecto del máximo posible al 20 de abril (izquierda) y los excedentes respecto de la capacidad de almacenaje (derecha).
Localidades como Fortín Olmos concentraron algunos de los valores más altos, con consecuencias directas sobre la producción ganadera, la transitabilidad y el acceso a servicios básicos. En este contexto, los mapas del INTA muestran acumulados de excedentes que se alinean con las áreas más afectadas.
Mapas que confirman la recarga extrema
El análisis satelital indica que amplias zonas del Litoral, incluida Santa Fe, presentan niveles de agua en el suelo entre el 80% y el 100% del máximo posible. El informe detalla que “se destacan valores elevados (80–100% del máximo posible) en una amplia franja del centro-este del país, abarcando la región Pampeana, el Litoral y sectores del NEA”.
En paralelo, el mapa de excedentes refuerza el diagnóstico: “las recargas más importantes se concentraron en el centro-este, con acumulados significativos en el Litoral, norte de la región Pampeana y sectores del NEA”. Esta dinámica explica la persistencia de anegamientos en áreas bajas y la dificultad para que el agua escurra rápidamente.
El cambio de agua útil en el suelo respecto del máximo posible de marzo a abril da cuenta del impacto que tuvieron las precipitaciones de las últimas semanas en buena parte del país.
Contrastes regionales y señales de alerta
Mientras el este muestra suelos saturados, el informe advierte un escenario opuesto hacia otras regiones. “Hacia el oeste y norte, aparecen áreas con menor disponibilidad relativa (por debajo del 50%)”, especialmente en Cuyo, el oeste pampeano y sectores del NOA.
Esta diferencia marca un patrón que se repite en campañas recientes: abundancia hídrica en el este y restricciones en el oeste, sin una recuperación uniforme. En ese sentido, el INTA subraya que “la ausencia o baja magnitud de excedentes en gran parte del oeste refuerza la persistencia de condiciones más ajustadas”.
Un escenario variable que exige seguimiento
El panorama actual combina extremos en distancias relativamente cortas. Para el organismo, “el patrón actual combina amplias áreas con buena a muy buena disponibilidad hídrica y focos persistentes de déficit”, lo que configura “un escenario de alta variabilidad espacial que requiere un seguimiento cercano en las próximas semanas”.
En el norte santafesino, ese seguimiento será clave para evaluar la evolución de los excesos, el impacto productivo y la recuperación de los suelos. Mientras tanto, el agua sigue siendo protagonista, con efectos que aún se sienten en cada lote y cada camino rural.
Fuente: Aire Agro


