CARNE
25 de marzo de 2025
La carne tiene dos caras: ganadería rentable y frigoríficos complicados por la baja en exportaciones

Mientras los productores logran márgenes positivos gracias a la demanda y el buen clima, las plantas industriales enfrentan un escenario adverso. La caída del mercado externo y el aumento de los costos presionan sobre su sostenibilidad.

La cadena de la carne vacuna tiene dos caras bien distintas. A la ganadería le está yendo bien, pero a los frigoríficos se le complicó la venta en los mercados internacionales y tampoco repunta lo suficiente el consumo interno.
Precios récord para la ganadería impulsan la rentabilidad del criador
En los eslabones productivos hay rentabilidad. Los criadores están vendiendo en 3.500 pesos de valor promedio los terneros machos de 189 kilos, la categoría referente de cada zafra.
Son valores excelentes en dólares, récord a nivel histórico. Aunque el precio no es sinónimo de rentabilidad, las cuentas de los analistas indican que a pesar de la suba de costos los criadores tienen resultados positivos.
Esos valores se sostienen en la importante demanda de los recriadores, que gracias a las lluvias están apostando al agregado de kilos y eso es posible porque la inversión en pasturas deja buen resultado económico.
El feedlot vive un buen momento gracias a la relación precio-costo
El tercer eslabón es el engorde a corral. Según los datos de la Cámara de Feedlot el encierre viene creciendo gracias a la mayor oferta de terneros, pero sobre todo en base a los muy buenos resultados de la actividad.
En los feedlots el margen es de 85.000 pesos por cabeza antes del pago de impuestos. Esto es posible porque pese al alto valor del ternero la relación con el precio de venta es casi 1 a 1. Es decir, con un kilo de novillito que va a la faena se puede reponer otro de ternero de cría cuando este último, históricamente, valió 15/20% más que el animal terminado.
Además, se gana plata en el cambio de categoría y eso explica la rentabilidad. La relación del kilo de carne con el de maíz es de 1 a 16, bien por encima de los 11 kilos considerados como punto de equilibrio.
El consumo interno reacciona pero no alcanza para equilibrar el negocio
Mientras los ganaderos gozan de un verano que ojalá les dure y sirva para recomponer el stock que se viene reduciendo año a año, los frigoríficos atraviesan una situación cada vez más complicada.
El consumo interno da algunas señales de mejora, pero no son suficientes para compensar los mayores costos industriales y la caída de los negocios a nivel internacional.
La demanda local está reaccionando y eso permitió que los precios del ganado con destino a la faena se hayan recuperado.
En 2024 los precios estuvieron estancados entre marzo y octubre, en noviembre se dio una caída en la oferta de hacienda liviana y eso coincidió con cierta recuperación del poder de compra del salario, lo que generó una primera recomposición de las cotizaciones que continuó en la previa a las fiestas y cuando arrancó el 2025.
Entre noviembre, cuando se dio el primer salto en los valores, y los promedios que se lograron en marzo, se registra una mejora de 42%.
En tanto, en el acumulado del último año los precios de la hacienda aumentaron entre 62% y 65%, dependiendo de la categoría que se analice, lo que significa que la distancia con la inflación acumulada se recortó notablemente ya que según el INDEC la suba de precios promedio de la economía argentina en los últimos 12 meses fue de 69%.
Los altos costos y el atraso cambiario complican al sector frigorífico
Los que están en problemas son los frigoríficos y sobre todo los exportadores. Según Daniel Urcía de FIFRA, ven que se les viene “una tormenta”. Esto se explica por la suba de los costos operativos, laborales, los de la materia prima y la persistencia de derechos de exportación para la carne de novillo y otros impuestos que castigan al negocio como las alícuotas diferenciales de ingresos brutos y las tasas municipales.
A eso se agrega un tipo de cambio que marcha a un ritmo menor a la de la inflación, lo que genera el efecto retraso cambiario y suba de costos en dólares.
Como si esto fuera poco la oferta de ganado para la faena es baja y sobre todo se redujo la de novillos con los que se abastece a la demanda europea y la de vacas para China que se espera repunte en el otoño con la realización de los tactos en los campos de cría.
Por todo ello las exportaciones de carne bajaron 28% en enero y 30% en febrero según las estadísticas publicadas por el INDEC. En febrero se exportaron casi 60.000 tonelada equivalente res con hueso contra las 85.000 de igual mes del año pasado.
Sobre la marcha de las exportaciones Sebastián Bendayán, directivo de CAFRISA, la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe dijo: “la faena de los exportadores de nuestra provincia se redujo entre 20% y 25% en febrero respecto de diciembre. Esto se debe a varios factores. Por un lado, influye la situación del dólar y por otro el incremento de los costos que se marcan más por la suba del precio del ganado para la faena. Por otro lado, también tener en cuenta que China venía pagando precios bajos y las ventas a ese destino cayeron mucho. Esperemos que esto se revierta en los próximos meses”.
Según cálculos del analista Víctor Tonelli este año las exportaciones de carne vacuna caerán en 100.000 toneladas debido a la menor oferta de hacienda y la competencia más férrea que tendrán de parte de un consumo interno que, si bien tiene muchas dificultades, están dando señales de vida y avala precios altos por el ganado para la faena.
Fuente: Aire Digital

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