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PANDEMIA

29 de marzo de 2020

Pese al coronavirus, la grieta santafesina no entró en cuarentena

A diferencia de lo que sucede a nivel nacional, en la provincia el oficialismo y la oposición no logran ponerse de acuerdo para enfrentar la emergencia.

00:00 hs - Domingo 29 de Marzo de 2020

A diferencia de lo que sucede a nivel nacional, la grieta política santafesina escapa a la cuarentena. Con la pandemia de Covid-19 como telón de fondo, oficialismo y oposición se acusan mutuamente del bloqueo legislativo, sobre todo del proyecto insignia de la gobernación de Omar Perotti: la ley de necesidad pública.

   En la escena política nacional la cooperación es la regla: los gobiernos nacional, bonaerense y porteño coordinan acciones para enfrentar la emergencia sanitaria, el presidente Alberto Fernández realiza anuncios con gobernadores opositores e incluso el ala más dura de Juntos por el Cambio apoya las medidas del primer mandatario. Las palomas se imponen a los halcones.

   En Santa Fe, la norma es todavía la competencia. La foto del martes a la noche en la que aparecen juntos por primera vez en tres meses Perotti y el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Miguel Lifschitz, parecía sintonizar a la provincia con la nueva frecuencia.

   Sin embargo la armonía entre los protagonistas principales de la escena pública provincial duró menos que las historias de las redes sociales: el miércoles al mediodía las negociaciones entre el PJ y el Frente Progresista se estancaron. Ya en el recinto de la Cámara baja la alianza entre socialistas y radicales hizo pesar su mayoría y aprobó su propio proyecto de necesidad pública.

   Al día siguiente, el Senado —dominado por el justicialismo— retrucó: insistió con el proyecto original y lo envió de vuelta a Diputados.

   Pero no quedó ahí: en las últimas 48 horas dirigentes del PJ provincial hicieron fila para interpelar públicamente a Lifschitz y exigirle que convoque a una sesión para al fin entregarle al Ejecutivo las herramientas que pide para enfrentar las diversas y cada vez más acuciantes crisis.

Acusaciones cruzadas

En este marco, ¿Por qué no puede la política santafesina desengrietar hasta que aclare?

   En el PJ y en el FPCyS coinciden: la culpa la tiene el otro.

   De acuerdo al presidente del bloque UCR-Frente Progresista en Diputados, Maximiliano Pullaro, la oposición tiene voluntad para ayudar, pero no quiere dar cheques en blanco.

   “El gobierno ha planteado que necesitaba fondos para endeudarse y el miércoles votamos 37 mil millones —remarcó el ex ministro de Seguridad—, el martes nos había dicho que necesitaba 6 mil millones para enfrentar la pandemia y se lo dimos”.

   Es que el problema no son los números: el gobierno pide 39 mil millones, sólo 2 mil millones más de lo que ofrece la oposición. Para el FPCyS la línea roja es la delegación de facultades del Legislativo al Ejecutivo.

   Para el titular del bloque justicialista en Diputados, Leandro Busatto, el Frente Progresista no asumió que es parte de la oposición, no del gobierno. “Le ha faltado grandeza para reconocer que el gobierno está en manos de otro partido —indicó a La Capital el legislador—. La mejor manera de contribuir a la situación es colaborar con el gobierno, no obstruir”.

   El ministro de Gestión Pública provincial, Rubén Michlig, se remonta a la larga transición entre Lifschitz y Perotti, que se extendió durante casi medio año: de junio a diciembre.

   “La oposición no ha cambiado su postura, hay mucha mezquindad política”, evaluó uno de los principales interlocutores del gobierno con el resto de las fuerzas legislativas de la provincia, y disparó: “Los actores políticos santafesinos no entienden la postura que tiene el grupo de Miguel Lifschitz, es inexplicable”.

Apoyo al gobierno

Efectivamente, entre el resto de los partidos con representación legislativa predomina, con matices, el apoyo al gobierno en su pulseada con el Frente Progresista.

   Aunque estas fuerzas sólo tienen 15 escaños por el particular sistema santafesino de distribución de bancas en Diputados —se entregan 28 sobre 50 al partido con mayor cantidad de votos— su voz es representativa de una porción importante del electorado de la provincia: en las elecciones del 16 de junio pasado Cambiemos, Unite, el Frente Social y Popular e Igualdad y Participación sumaron 694 mil votos; el FPCyS obtuvo 712 mil.

   Gabriel Chumpitaz, integrante del bloque PRO-Juntos por el Cambio, respaldó al Ejecutivo: “En este momento apoyo 100 por ciento al gobernador Omar Perotti en sus decisiones y acciones de salud y seguridad para salvar vidas”.

   Y agregó: “Quienes creen que en política vale todo en busca del poder, generan un espejismo a corto plazo, y no comprenden que más tarde que temprano, la gente los condenará socialmente, y los encapsulará dentro de adjetivos como mezquinos, irresponsables o psicóticos que priorizan las discusiones políticas por sobre las vidas humanas”.

   Walter Ghione, miembro del bloque Somos vida y familia, sostuvo que no debe hablarse de una puja entre oficialismo y oposición. “Es injusto para muchos otros que estamos receptivos a dar las herramientas necesarias y estamos dispuestos a colaborar en todo lo referido a la la emergencia sanitaria”.

   Aclaró que tienen diferencias con el proyecto de necesidad pública elaborado por el Ejecutivo pero remarcó: “Los santafesinos venimos desde hace tiempo padeciendo crisis económica, social y en seguridad, hoy se suma una pandemia mundial que afecta las áreas de salud y eso obliga a ser aún más responsables con lo que solicita el gobernador”.

   En tanto, el presidente del bloque Frente Social y Popular-Ciudad Futura, Carlos del Frade, aseguró que el PJ y el FPCyS dejaron afuera de la conversión a los otros sectores políticos de la provincia.

   Con todo, planteó que la ley de necesidad pública debería ser aprobada y apuntó hacia la alianza entre socialistas y radicales: “Sería bueno que el Frente Progresista se ponga a pensar que hoy la política santafesina debe darle una respuesta a la gente sobre las necesidades que hay”.

   Sin embargo, la pandemia también profundizó la grieta que se viene dibujando dentro del Frente Progresista ya desde diciembre entre los intendentes y jefes comunales, más proclives a un acuerdo con el gobierno, y los legisladores, que sostienen una posición más dura.

   Esta semana el intendente de Rosario, Pablo Javkin, quien dijo hace pocos meses que Lifschitz no es el líder excluyente del FPCyS, apuntó directamente al líder de la alianza en la Legislatura. “Tengo una gran diferencia con lo que está haciendo una parte del Frente Progresista —subrayó el jefe del Palacio de los Leones—. Lifschitz es alguien que gobernó la ciudad y la provincia y tiene mucha experiencia de gobierno, vivió la experiencia de la gripe A y sabe de lo que estamos hablando”.

 

 

fuente: la capital

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