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21 de julio de 2026
El Gobierno busca terminar con el aporte obligatorio al IPCVA y la Rural de Santa Fe salió a respaldarlo
El anteproyecto oficial prevé que desde octubre de 2027 el financiamiento del instituto pase a ser voluntario. La entidad santafesina sostiene que la medida aliviaría costos y obligaría a una gestión más eficiente.
El Gobierno nacional incluyó en un nuevo paquete de desregulación una reforma que podría modificar de raíz el financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA): eliminar el aporte obligatorio que hoy pagan productores y frigoríficos por cada animal faenado. La propuesta encontró respaldo inmediato en la Sociedad Rural de Santa Fe, que desde hace dos años reclama que la contribución deje de ser compulsiva y pase a depender de la decisión de cada productor.
La iniciativa oficial: del aporte obligatorio al esquema voluntario
El anteproyecto elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado propone modificar la Ley 25.507 y establecer que el Fondo de Promoción de la Carne Vacuna Argentina se integre únicamente con contribuciones voluntarias, donaciones e ingresos propios del instituto.
El cambio no sería inmediato. El texto prevé un régimen transitorio hasta el 30 de septiembre de 2027. Hasta abril de ese año se mantendría el esquema actual; luego, entre mayo y septiembre, continuarían los aportes obligatorios pero con topes máximos: para los ganaderos no podrá ser superior al 0,035% y para las industrias del 0,015% del valor índice del mercago ganadero que fije la Secretaría de Agriculturar, Ganadería y Pesca. A partir del 1° de octubre de 2027, el aporte dejaría de ser obligatorio.
Para la entidad santafesina, la voluntariedad permitiría “alivianar costos y darle libertad al productor de decidir dónde invertir”.
El respaldo de la Rural santafesina
La Sociedad Rural de Santa Fe expresó su apoyo al proyecto y sostuvo que la voluntariedad permitiría “alivianar costos y darle libertad al productor de decidir dónde invertir”.
En diálogo con AIRE Agro, el secretario de la entidad, Juan Carlos Pujato, explicó que la postura institucional no apunta a eliminar el IPCVA, sino a cambiar su forma de financiamiento.
“Nuestra posición es crítica respecto al funcionamiento del instituto, con lo cual en su momento dijimos que no se eliminara, pero que sí fuera un aporte voluntario. Y ahí se van a ver los pingos”, afirmó.
Críticas a la gestión y a los resultados
Pujato sostuvo que, si el aporte deja de ser obligatorio, los administradores del instituto deberán demostrar eficiencia para convencer a los productores de aportar. “Si esto es voluntario, se esforzarán por captar que los productores aporten para el funcionamiento del mismo”, señaló.
El dirigente también cuestionó la gestión y los resultados obtenidos. “Hemos sido siempre muy críticos respecto al funcionamiento, a la rendición de cuentas del instituto y a los resultados”, dijo.
Como ejemplo, mencionó la concentración de las ventas al exterior y la falta de acciones visibles durante períodos de restricciones. “Hoy el 80 o 90% de lo que se exporta va a un solo mercado, que es China, y cuando se cortó la exportación, se siguió pagando y no hubo una acción directa del instituto para tratar de reabrir los mercados”, planteó.
En ese sentido, recordó la época en que el entonces Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, mantuvo cerrada al exportación “y se siguió aportando”.
Para Pujato “el 100% de la financiación del instituto ha sido vía el bolsillo del productor”.
¿Quién financia realmente al IPCVA?
Actualmente, el IPCVA se financia mediante un aporte obligatorio por cada bovino enviado a faena. Desde diciembre de 2025, el productor paga $1.185 por animal y el frigorífico $535, lo que suma $1.720 por cabeza. Con una faena estimada en 13 millones de animales, el instituto recaudaría alrededor de $22.630 millones anuales, equivalentes a unos US$15 millones.
Pujato cuestionó que, aunque el aporte se divide entre producción e industria, el costo termina recayendo sobre el productor. “La industria no lo va a sacar de su bolsillo; ese aporte lo sacará de algo menos que le pague al productor”, sostuvo. Con este criterio, afirmó que “el 100% de la financiación del instituto ha sido vía el bolsillo del productor”.
Qué hace hoy el instituto y qué cambiaría
El IPCVA tiene como funciones principales promover el consumo de carne vacuna en el mercado interno y colaborar en la apertura y consolidación de mercados externos. Sus recursos se destinan a campañas de promoción, participación en ferias internacionales, estudios de mercado y acciones de posicionamiento de la carne argentina.
Para la Rural santafesina, esas actividades no justifican la obligatoriedad del aporte. “No veo que haya un instituto de promoción de la soja argentina ni un instituto de promoción de la leche”, comparó Pujato. Y añadió: «Nosotros entendemos que cancillería, agregados comerciales y los mismos industriales deberían esforzarse por lograr mercados”.
También insistió en que la entidad pidió información detallada sobre las cuentas del ente. “Solicitamos que abrieran las cuentas y todavía no hemos tenido respuesta”, afirmó.
Fuente: Aire Agro

