Lunes 5 de Diciembre de 2022

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ESCENARIO

11 de noviembre de 2022

Virus: el comienzo de un adiós

La banda hoy integrada por Julio y Marcelo Moura y Mario Serra llegará a Santa Fe en el marco de una gira despedida que, a lo largo de varios años, recorrerá el país, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. En diálogo con El Litoral, Marcelo repasó las distintas etapas del grupo, de las críticas a los homenajes, y las ideas éticas y estéticas que condujeron una carrera de más de cuatro décadas.

Virus llega a Santa Fe en el marco de su gira despedida, que los llevará a recorrer gran parte del país, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Además, realizarán un show en el mítico Estadio Luna Park, el 31 de marzo de 2023. Después de pasar por la Sala de las Artes de Rosario, llegará a la capital provincial el sábado 12 de noviembre a las 21 en Tribus Club de Arte (República de Siria 3572). Las entradas están a la venta en la boletería de Tribus (miércoles a domingo de 18 a 0) y a través del sistema Ticketway y sus puntos de venta (online y físicos).

De este modo Julio y Marcelo Moura, junto a Mario Serra, llegarán de la mano de clásicos como “Luna de miel en la mano”, “Wadu Wadu”, “Pronta entrega”, “Me puedo programar”, “Amor descartable” e “Imágenes paganas”, entre tantas otras que marcaron a más de una generación.

El Litoral habló con Marcelo (tecladista fundador y vocalista principal desde el fallecimiento de su hermano Federico) sobre este último tramo de la historia del grupo, la resistencia que tuvieron en sus comienzos, los reconocimientos con el paso del tiempo, y los principios que guiaron toda su carrera.

Entrar a salir

-Vienen en el marco de la gira despedida. ¿Cómo surgió la decisión de darle un fin a esta última etapa?

-En los 42 años que llevamos tocando tuvimos dos parates: uno fue en el año 93 más o menos, que paramos cuatro o cinco años; retomamos en el 98-99, y después hicimos otro parate en el 2012-2013. Ahora estamos retomando nuevamente, y es una despedida porque vamos a estar tocando un buen tiempo: vamos a estar por toda la Argentina, por toda Latinoamérica, inclusive por Europa y Estados Unidos; pero es despedida porque no es que dentro de cinco años vamos a parar y en otros cinco vamos a volver a retomar. Es nuestra última juntada para hacer una gira, que probablemente dure por lo menos un par de años.

Pero sentimos la carrera nuestra fue muy linda, fue muy hermosa; tenemos enorme cantidad de público joven que nos sigue por todos lados; el grupo sigue vigente en las radios, en las series, en todos lados. Y nos pareció importante hacer una gira para un poco para desandar todos estos años que estuvimos girando, en donde la gente estuvo acompañándonos, y darle un broche a una carrera que insisto fue hermosa, llena de de alegrías, de cariño de la gente; por supuesto con algunas cuestiones personales y bueno, las cosas que en la vida le pasan a todo el mundo.

Sentimos que todos estos años se merecían una gira final, para despedirnos de quienes nos acompañaron durante toda la vida, y de los que se siguen sumando a nuestra música.

-En 2019 fueron homenajeados con un megaconcierto en el Estadio Único de La Plata; en 2021 y 2022 salieron los compilados “Virus - Viaje de placer”. Tanto el show como los EP la participación de artistas destacados de los más diversos estilos más variados; algunos bastante sorprendentes, otros sucesores o gente influenciada por ustedes. ¿Cómo vivieron cada uno de esos reconocimientos?

-Obviamente siempre son cosas muy agradables. Son reconocimientos a una trayectoria, a una conducta; y también de alguna manera a un antes y un después en la música, que fue algo bastante objetivo que generó Virus: la aparición de Virus fue la irrupción de un nuevo estilo, de una nueva forma de armar un espectáculo; fue un antes y un después en un estilo. Entonces muchísima gente, muchísimos artistas, están absolutamente consustanciados con ese cambio, a pesar de que en su momento para nosotros fue bastante duro (risas), por la resistencia que tuvimos; pero dio su frutos.

Después la gente de distintos estilos musicales, que puedan sorprender, a mí no: porque me parece que siempre dentro del criterio de Virus estuvo el tener una cabeza abierta, de aceptar las diferencias de estilos, de pensamientos, hay públicos para todos.

Sabemos que hoy “lo que vende”, las cosas más populares, son un estilo más urbano, más trap, todo ese tipo de estilos; muchos músicos lo critican pero no es nuestro caso; siempre fuimos gente con la cabeza abierta. Cada gente tiene su público, y además la música responde a un montón de situaciones: geográficas, socioeconómicas. Cuando la gente por ahí critica las letras o los estilos urbanos, hay que comprender en qué situación vive la mayoría de los argentinos que se crían en marginalidad, en lugares de violencia, de narcotráfico. Entonces qué pretendemos: ¿que escuchen Vivaldi sentados en un sillón? No, es lógico que hablen de la realidad que viven: cada vez que abren los ojos y salen a la calle se enfrentan con lo mismo que ellos relatan en sus canciones; que es un poco lo que hace un artista.

Pioneros

-Hablabas de esta de esta resistencia inicial, o quizás una incomprensión de cierto establishment de su momento. ¿Hay una sensación de revancha? De decir: “Al final la historia nos puso en algún lugar donde correspondía”?

-No de revancha, en absoluto, sino simplemente un fortalecimiento de la idea de que cuando uno está convencido de un camino de hacia dónde va, y es consecuente y ético con sus principios, los resultados son esos. A nosotros por ejemplo nos resistían o nos criticaban por ocuparnos por las puestas en escena, por la ropa, por los peinados; nos criticaban con mucha dureza. Y en el día de hoy no existe un artista que no contemple esas posibilidades.

Más allá de que el tronco y lo importante de los músicos son sus canciones. Todas esas cosas son elementos que invitan a meterse más fácilmente dentro de una canción; son elementos que por ahí pueden ser colaterales, pero que ayudan a que cuando uno va a ver un espectáculo se ve distinto si lo ves sin luz, sin nada, sin magia. Esa magia colabora.

Ahora yo siempre hago hincapié en que Virus el gran tesoro que tiene... diría que me sobran los dedos de una mano para contar cuántas bandas pueden hacer un show de una hora y media o dos con todo hits.

-¿Eran conscientes en aquel tiempo de que estaban innovando, que esto era una ruptura, o era simplemente decir: “Bueno, creemos que por acá y hacemos la nuestra”?

-Lo que teníamos (y seguimos teniendo) es una gran unión de pensamiento y una dirección en la que todos los que trabajamos (porque no sólo somos los músicos, sino son los asistentes, los sonidistas, las productoras) vamos en una misma dirección. El tema de la conciencia o no conciencia tampoco formaba parte, porque lo que nos importaba no era ser un grupo exitoso, sino que teníamos un enorme amor por la música, y la música era la que nos guiaba a nosotros, no los intereses que vengan de esa música.

Afortunadamente después pudimos ser un grupo que vivió de su trabajo, pero nunca fue el leitmotiv; y creo que eso también fue lo que nos permitió vivir de nuestro trabajo, porque si hay algo que nunca le han podido achacar la virus es el parecerse a otros grupos, o el colgarse en otras tendencias para sumar público. Virus siempre hizo la música de Virus, escuchás la radio y te das cuenta inmediatamente que un tema es de Virus por la sonoridad. Tenés otra posibilidad que es priorizar lo económico, el trabajo; hay mucha gente que lo hace, no soy críticos de nadie: cada uno decide cuál es su forma de sentirse feliz.

Ya te digo: hoy muchos grupos se cuelgan de todo lo que es la nueva movida de mayores ventas, y más populares en el mundo; no los critico, pero nosotros siempre hemos tenido un estilo muy marcado y somos fieles a eso, más allá de la repercusión que tenga o no, o si ya deja de ser un boom como lo fue en los 80. Eso no modifica nuestro camino.

Aquella figura

-¿Cuál es tu recuerdo de Federico, como hermano y como artista?

-Mi recuerdo es el mejor. Me cuesta disociar el artista del hermano; como artista era alguien brillante, una persona que tenía un magnetismo realmente único: fue una de las personas más magnéticas y más angelicales que hubo. Y como hermano era una persona con un clara convicción de adónde quería ir, y un trabajador incansable: trabajador por el propio entusiasmo.

Pero al mismo tiempo siempre recuerdo (porque lo sé, porque son cosas que suceden, visiones que tiene por ahí la gente cuando ve a un grupo) que Virus siempre fue una banda; el 80 % de las canciones de Virus las compuso Julio, que es la antítesis de la exposición, es una persona muy introvertida, que no le gusta aparecer ni en las notas. Pero si no hubiera estado Julio no hubieran estado de 90 % de las canciones que todos conocen.

Así que en esta oportunidad vamos a estar dando un show donde también Julio va a cantar, voy a cantar yo. También hay algunas sorpresas, porque gracias a los avances tecnológicos y a las posibilidades técnicas (que permanentemente mudan y uno tiene que estar este aggiornándose) también va a estar en pantallas apareciendo Federico, cantando algún tema. Cosas que nos permite la tecnología de hoy. Nosotros, que siempre fuimos un grupo muy sanguíneo de contar hasta cuatro y tocar, tenemos que ajustarnos a otros parámetros. porque eso está completamente sincronizado e implica un plus, un trabajo que hacemos con todo gusto porque el resultado es hermoso, es muy emotivo. Nos emociona mucho a nosotros cuando lo ensayamos, en una sala común de ensayo, como ensaya cualquier grupo: a nosotros mismos nos pone la piel de gallina.

Ya hemos hecho varios shows: esto empezó en septiembre: estuvimos en La Rioja, en Neuquén, en La Plata. En octubre decidimos parar por cuestiones personales: falleció mi madre hace muy poco tiempo y decidimos tomarnos un breve descanso. Y ahora arrancamos de nuevo con estos shows, primero en Rosario, Santa Fe y Tucumán; después en Bolivia, Chile, Estados, España. Toda una cosa por delante muy interesante, en la que estamos muy entusiasmados; todavía estamos a mitad de camino del duelo de mi madre, que era una persona muy importante: fue la que nos sentó a todos los hermanos en un piano cuando yo tenía cinco años. Una persona muy importante en nuestra vida así que bueno, estamos saliendo de esa tristeza, esa pérdida. También como lo hicimos con Federico no hay mejor forma de homenajearla que seguir haciendo las cosas con esa con esa educación que nos han dado: con códigos, con éticas, sin vendernos, diciendo lo que pensamos y poniendo por delante de todo el arte. Lo demás es una consecuencia.

Palacio pugilístico

-En marzo van a tocar en el Luna Park, que ustedes marcan como un lugar que tenían pendiente. ¿Va a tener algo especial ese show?

-Sí, por supuesto. Más allá de ser la primera vez que tocamos, eso está ligado a que en las distintas épocas (y hoy mismo) los lugares donde se hacen los shows van mudando por distintas cosas. En nuestra época el sumun, el lugar más importante donde se podía tocar era el Estadio Obras, que lo hicimos muchas veces. Después están los teatros de la calle Corrientes. Hoy ves que todo el tiempo muda: hoy está de monda el Campo de Polo, los estadios de fútbol, el Estadio Único (de La Plata), el Club Ciudad (de Buenos Aires). También tiene que ver con conflictos: se arman un tiempo en un lugar y después por problemas vecinales se tiene que mudar a otro. Así que es anecdótico, no es que no hayamos podido tocar en el Luna Park.

Respecto de lo que tenemos pensado, estamos trabajando en varios frentes. Uno es la lista de temas, que lamentablemente y afortunadamente es una complicación, porque nos encontramos con un problema que es fantástico: no sabemos cuáles temas dejar de lado.

-Es un gran repertorio.

-Claro, el problema grave sería “que más pongo, que no tengo nada”. En nuestro caso hacemos listas y por las redes sociales la gente nos pide otros temas; que a nosotros nos encantan, porque nunca hicimos los discos con un tema hit y los demás de relleno: cada canción es como cuando te preguntan a cuál de tus hijos querés más; una pregunta odios, a todos los que por igual. Y todas las canciones tienen un porqué, una letra distinta, una música distinta, y todas tienen la misma intensidad. Lo que sí sucede es que hay canciones que sí o sí las tenemos que hacer, y son demasiadas, prácticamente todo un show. Entonces después vamos turnando con otras que también son muy queridas, pero las vamos intercalando porque si no tendríamos que estar tocando cinco horas.

Reposo merecido

-Decías que es una especie de retirada planificada. ¿Qué tenés ganas de hacer el día después de que termine esta etapa.

-Repito: esto está planteado como una despedida, porque no es que hacemos un show tipo “Adiós Sui Géneris”, que hizo un Luna Park y desapareció. Esta es una despedida en una gira que puede durar dos, tres años: no sabemos cuánto. Y la verdad es que estamos muy metidos en esto y planificando esto; todavía no estamos pensando en qué va a pasar después.

De todas formas, yo empecé a tocar en Virus cuando tenía 18 años: toda mi vida fue arriba de un escenario. Lo que probablemente suceda después de esta gira (que no sabemos cuántos años va a durar) es que nos tomemos un descansito, y seguramente cada uno hará cosas o nos juntaremos entre nosotros a hacer otras cosas, o lo que fuere.

Y también a descansar un poco, porque la vida del músico, más allá de que como ser jugador de fútbol son los clásicos “¿Qué querés ser cuando seas grande?”, tiene un “lado B” que es muy desgastante: es una vida muy nómade, que sacrifica muchísimas cosas, entre ellas tu presencia en tu casa, con tu familia. Vivís arriba de un avión, a las tres de la mañana tenés que estar en el aeropuerto.

Tiene un costado con una intensidad muy fuerte, por esos motivos fueron los parates que hemos hecho: nunca concebimos tocar como un trabajo, sino que es lo que amamos. Entonces siempre que sentimos que ya estábamos un poco desgastados, que teníamos giras por delante que eran demasiado intensas y que ya no nos daba mucha felicidad afrontar esas cosas, decidimos parar para no ser irrespetuosos con la gente y no trabajar por una mera cuestión de laburo; sino decir: “Tenemos que tomarnos un tiempo, descansar, estar con nuestras familias, recobrar energías”. Así fue, y cada vez que sentimos que esas energías volvieron, volvimos a encarar nuevas giras; y esta no es una excepción.

Fuente:El Litoral

 

 

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