Lunes 5 de Diciembre de 2022

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OPINIÓN

2 de noviembre de 2020

Los gobiernos están ahora como empezando de nuevo

Claves. El fin de 2020 acicatea a los gobiernos a empezar a tomar decisiones de fondo, sin la pandemia como única referencia. Es la hora de las gestiones. Escenarios políticos cambiantes y repletos de interrogantes

Es la hora de cambiar gabinetes, de mover las estanterías, de que los gobiernos empiecen a hacer otra cosa, además de acongojarse con la pandemia. A la cancha, a jugar el partido, a mejorar las condiciones de vida de la gente, a limpiar las ciudades. Para eso se los votó.

   Se termina el año, y deberían empezar las administraciones, hasta hoy protegidas por las excusas. “No podemos hacer mucho más por la pandemia”, es la voz que sale de muchos gobernantes. Ahora que ellos mismos terminaron con la cuarentena y abrieron hasta mas de lo que tenían que abrir deberán empezar a cambiar la realidad. Para eso uno imagina que quisieron presentarse a elecciones.

Se lo dijo con todas las letras Cristina Kirchner a Fernández, dueño de una mala gestión: “Hay funcionarios y funcionarias que no funcionan”. Muchos, demasiados. A algunos y algunas no les da el pin desde el minuto cero. Fernández lo sabe, por eso dice que no cree en la meritocracia. Si creyera en la meritocracia, muchos no serían ministros.

 Lo dijo el propio Omar Perotti: en diciembre cambia el staff provincial. Es hora. Hay algunos ministros que le hacen honor a la alegoría de las cavernas. Santa Fe necesita salir a competir por los primeros planos. No hay demasiados gobernadores que puedan aspirar a algo mayor. Con poco, Perotti puede pegar un salto de calidad.

En caída

No está bien Santa Fe en lo institucional. A nadie se le hubiera ocurrido hace alguna década, insultar periodistas, sacar el pechito para amenazar con “cagar a tiros” a los delincuentes y no sufrir consecuencias. Sin embargo, la Legislatura mira para otro lado y los jueces y fiscales, en esta provincia, están demasiado ocupados contando vainas servidas.

   Argentina, Santa Fe y Rosario tienen por delante un 2021 repleto de demandas postergadas, pero antes hay que cruzar el Jordán de diciembre, que viene cargado de nubes negras. La economía y la salud no dan tregua en la provincia de Santa Fe, como si intentaran desmentir que en algún momento se tornarían independientes.

   Los trabajadores (de todos los ámbitos) han hechos esfuerzos descomunales para atravesar estos meses sin complicarles demasiado la vida a los gobiernos. Ahora hay que arreglar. Sentarse alrededor de una mesa y apelar a la Justicia de Ulpiano: darle a cada uno lo suyo.

   Por estas horas, corre la versión de que las Paso de 2021 serán suspendidas. Si eso sucede, nadie podría avizorar cómo harán peronistas, progresistas y cambiemitas para acordar listas. A lo económico y sanitario súmele el lector un tercer inconveniente: el político.

   En una entrevista con La Capital, el actual presidente de la Cámara de Diputados, Miguel Lifschitz, le da hoy luz verde a la posibilidad de ser candidato a senador nacional. Eso cambia el escenario previo. Lifschitz es el dirigente con mejor imagen en la provincia y su postulación lograría atraer detrás de sí a buena parte del radicalismo no encuadrado actualmente en el Frente.

   Una candidatura opositora fuerte podría rasgar la nacionalización de las elecciones, que sí podría apoderarse de Santa Fe en caso de que los postulantes no sean conocidos por casi nadie. No hay 2023 sin 2021. Es clave determinar si las primarias tendrán vigencia o si todo se pospone hasta octubre.

   A nivel nacional, Mauricio Macri se está quedando cada vez más solo en la interna de Juntos por el Cambio. Es su peor momento desde que se fue del poder. Hasta Elisa Carrió lo dijo: “Macri ya fue”. La onda de Juntos por el Cambio viene desde otros apellidos: Rodríguez Larreta, Frigerio, Vidal, Lousteau (y siguen las firmas).

   Bajo la coordinación del rosarino Mauricio Colello, actual funcionario del gobierno porteño y mano derecha de Frigerio, en las próximas horas habrá un encuentro virtual que llevara como título de acercamiento: “Los amigos del desarrollismo”.

   Estarán ahí el propio nieto del mítico creador del MID (Frigerio), Rodríguez Larreta, Margarita Stolbizer, María Eugenia Vidal. ¿Por que no se sienta ahí Lifschitz? ¿Y Pablo Javkin? Hay que escuchar los argumentos de los organizadores. Y sonreír.

   La interna de Juntos por el Cambio debería dejar de ser conducida por Macri, pero también por Carrió. Hace falta mucho sentido común, capacidad de diálogo, paciencia y tolerancia política para emerger con un equipo que le pueda dar pelea al peronismo. Y amplitud política.

   Se viene un final de año repleto de episodios clave. En Santa Fe, aguardan leyes de peso y pesos, además de la ley de leyes, el primer presupuesto que Perotti habrá creado de puño y letra. Espera la ley policial, que no tiene demasiado consenso en la oposición.

   De hecho, tendrá tantas modificaciones que poco quedará de lo que escribió el ministro del área. Sorprendió al oficialismo que el gobernador se mostrara muy a favor de admitir cambios. ¿Será así?

   A diferencia de otros años, no habrá temporada estival que valga. Se recuerda como de otro mundo lo que pasó apenas iniciado el gobierno de Perotti, cuando se licenció a todo el personal. Era enero de 2020. Y en el horizonte no se auscultaba la pandemia, el desastre.

   Pasaron cosas.

Fuente:La Capital

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