POLITICA
11 de septiembre de 2026
A un año de la reforma constitucional en Santa Fe: cómo cambiaron las reglas para el gobernador y los legisladores
A un año de la reforma constitucional, el sistema político santafesino se adaptó a un escenario con reelección ejecutiva y mayorías móviles en Diputados.
Al cumplirse el primer aniversario de la sanción de la reforma constitucional de Santa Fe impulsada por la Convención del 25, la provincia consolida una de las transformaciones institucionales y normativas más profundas de sus últimos 63 años. El proceso rediseñó el equilibrio del poder en el territorio santafesino, dejando atrás la estructura fija definida en 1962 e introduciendo cambios de calado tanto en las atribuciones del Poder Ejecutivo como en el funcionamiento interno y la composición del Poder Legislativo.
En lo relativo al Ejecutivo, la modificación central aprobada por la Convención fue la habilitación de la reelección inmediata por un único periodo consecutivo para los cargos de gobernador y vicegobernador. Esta decisión puso fin a una condición histórica que posicionaba a Santa Fe como una de las pocas provincias donde no existía la posibilidad de un segundo mandato continuo.
A un año de la reforma en Santa Fe: cómo cambiaron las reglas para el gobernador y los legisladores
Asimismo, el nuevo marco normativo fijó reglas de juego precisas en materia de sincronización electoral, estableciendo la unificación de los comicios provinciales con las elecciones nacionales a partir de los siguientes turnos del calendario electoral, un esquema pensado para reducir los costos del Estado, evitar la superposición de convocatorias a las urnas y mejorar los niveles de participación ciudadana.
El rediseño institucional impactó con igual o mayor intensidad en el Poder Legislativo provincial. Una de las reformas más trascendentes fue la eliminación de la histórica "mayoría automática" de 28 bancas que la Constitución anterior otorgaba en la Cámara de Diputadas y Diputados a la lista más votada, sin importar la diferencia de sufragios obtenida. Con el nuevo sistema, los 50 escaños de la Cámara baja se distribuyen de manera estrictamente proporcional entre las distintas fuerzas políticas que superen el piso electoral mínimo, obligando a la construcción de consensos, alianzas de gobierno y acuerdos parlamentarios para lograr la aprobación de las leyes.
Período de sesiones
A la par de este cambio en la distribución de las bancas, se introdujeron modificaciones sustanciales en la dinámica de trabajo de ambas cámaras. El período ordinario de sesiones de la Legislatura se extendió formalmente, acortando el receso parlamentario y obligando a una mayor permanencia en la actividad legislativa anual.
Además, la reforma dispuso el fin de los fueros parlamentarios en su concepción de inmunidad de proceso, asegurando que senadores y diputados puedan ser investigados y sometidos a procesos judiciales sin necesidad de un desafuero previo, manteniendo únicamente la indemnidad de opinión por las expresiones vertidas en el ejercicio de sus funciones.
El articulado reestructurado y las disposiciones transitorias aprobadas fijaron también un nuevo esquema para las comisiones permanentes, el control de la gestión pública y las competencias para el tratamiento de decretos dictados por el Poder Ejecutivo.
Transcurrido un año desde la jura del texto reformado, la arquitectura constitucional santafesina muestra un Poder Ejecutivo con capacidad de proyectar continuidades de gestión de ocho años y una Legislatura reconfigurada sobre la base de la pluralidad de voces y la negociación constante.
Fuente: Aire Digital

