ECONOMIA
10 de septiembre de 2026
La economía santafesina cerró el primer semestre en terreno negativo tras un flojo segundo trimestre
La leve recuperación registrada entre enero y marzo no logró sostenerse en el período abril-junio. El impacto de la menor demanda laboral, la pérdida de salario real y la caída en durables opacaron el impulso inicial.
La actividad económica provincial volvió a ingresar en una senda de estancamiento durante la primera mitad del año. Tras un inicio de 2026 que insinuaba un leve punto de giro positivo, el segundo trimestre volvió a mostrar guarismos desfavorables en la mayoría de los sectores, confirmando un balance semestral en terreno negativo.
El comportamiento intertrimestral expuso con claridad el freno en la dinámica productiva y comercial. La pérdida de dinamismo observada entre abril y junio neutralizó las mejoras acotadas de comienzos de año, reflejando las «dificultades intrínsecas de una reactivación sostenida» en la provincia.
Así lo revela el Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (CES-BCSF) en su informe semestral del Índice Coincidente de Actividad Económica de la Provincia de Santa Fe (ICA-SFE).De acuerdo al reporte, luego de avanzar un acotado 0,3% en el primer trimestre, la actividad cayó un 0,9% en el segundo trimestre.
La comparativa trimestral a 10 años, trabajo del CES/BCSF:
Con este resultado, el índice acumuló una contracción del 0,7% entre enero y junio de 2026. La profundidad del deterioro se advierte al analizar el Índice de Difusión (ID-SFE), que al término de junio finalizó por debajo del 40,0%. Esto implica que menos de la mitad de las series analizadas contribuyeron de manera positiva al ciclo provincial en los últimos seis meses.
En el promedio del semestre, cuatro de los ocho indicadores clave registraron tasas acumuladas negativas: la demanda laboral, los salarios reales, los recursos tributarios y el patentamiento de vehículos.
Empleo y remuneraciones
El mercado de trabajo formal no logró escapar al enfriamiento general de la economía. Los puestos de trabajo registrados experimentaron un desempeño dispar: mostraron un avance del 0,4% en el primer trimestre y una contracción del 0,3% en el segundo trimestre (con una baja del -0,4% puntual al cierre del período), dejando un balance acumulado casi neutro del +0,1% en el semestre.
En términos absolutos, respecto de diciembre de 2025, el territorio santafesino contabilizó alrededor de 5.500 empleos formales menos en el sector privado y cerca de 1.800 puestos menos en el sector público nacional con sede en la provincia.
Paralelamente, las expectativas empresarias registraron un deterioro pronunciado. La demanda laboral cayó un 11,6% en el primer trimestre y un 7,5% en el segundo, acumula una contracción del 18,3% en el semestre.
Mayoría de luces rojas en el semáforo de la actividad santafesina.
Tanto en el Gran Santa Fe como en el Gran Rosario se evidenció una profunda «cautela» que impidió revertir la tendencia bajista de contratación.
En cuanto al poder adquisitivo, las remuneraciones al factor trabajo en el sector registrado cayeron 1,6% entre enero y marzo y 1,1% entre abril y junio, cerrando el semestre con una pérdida acumulada real del 2,8%, pese a los acuerdos paritarios que intentaron mitigar la inflación.
Consumo
El consumo masivo y la compra de bienes durables sintieron el impacto directo del menor poder de compra. Las ventas en supermercados de grandes superficies mostraron un crecimiento del 1,9% en el primer trimestre, pero se retrajeron un 0,7% en el segundo trimestre, dejando un saldo semestral del +1,2%.
Hacia el interior del sector, 8 de los 11 rubros relevados cerraron en rojo, sufriendo las mayores caídas en «Indumentaria, calzado y textiles para el hogar», «Panadería» y «Bebidas».
En la construcción, el consumo de cemento pórtland frenó el impulso del comienzo de año: pasó de crecer un 5,3% en el primer trimestre a caer un 3,6% en el segundo, con un acumulado semestral de +1,5%.
Los grises marcan tiempos de recesión.
El segmento más golpeado fue el automotor. Los patentamientos de vehículos revirtieron de forma drástica su conducta: tras dispararse un 6,8% en el primer trimestre, sufrieron un desplome del 11,3% en el segundo trimestre, registrando un saldo semestral negativo de -5,3%.
Este comportamiento se dio en un contexto marcado por la «cautela en las decisiones de compra» y la reconversión del mercado. Por su parte, los recursos tributarios reales cayeron 1,8% en el primer trimestre y repuntaron apenas 0,1% en el segundo, cerrando el semestre con una baja del 1,7% como consecuencia de la menor recaudación provincial.
Industria
El sector industrial se erigió como el único sostén en terreno positivo, aunque mostró un claro «desempeño heterogéneo». El índice de producción fabril registró un leve avance del 0,5% en el primer trimestre y del 0,1% en el segundo, acumulando una mejora del 0,6% a junio de 2026.
El motor de este repunte parcial estuvo en el complejo agroexportador:
Molienda de oleaginosas (soja y girasol): Cerró el semestre con un crecimiento acumulado del 2,4%, apalancado en el procesamiento de la cosecha 2025/26 y volúmenes récord en girasol.
Producción láctea: La leche cruda creció un 1,7% interanual gracias a mejoras de productividad y adopción tecnológica, en un escenario donde el sector busca «recomponer el stock vacuno y garantizar su subsistencia».
Maquinaria agrícola: Tras un buen arranque impulsado por la muestra Agroactiva y líneas crediticias, cerró el semestre con una leve baja acumulada del 0,9%.
Actividad frigorífica: La faena total disminuyó un 1,1% en el semestre (bovinos -1,4% y porcinos -2,7%), reflejando una transición hacia la «recomposición del rodeo».
Como señal de alerta para la infraestructura fabril, los indicadores de consumo energético mostraron retrocesos en la primera mitad del año: el gas industrial cayó 3,8%, la energía eléctrica en industrias disminuyó 1,4% y el uso de hidrocarburos líquidos bajó 6,2% acumulado a junio.
Fuente: El Litoral