POLITICA
7 de mayo de 2026
Emergencia agropecuaria en Santa Fe: qué zonas están en riesgo y qué medidas se aplican
El secretario de Agricultura y Ganadería provincial, Ignacio Mántaras, detalló el impacto de las lluvias en distintas regiones, explicó los alcances del decreto y anticipó las acciones para asistir a productores afectados.
La provincia de Santa Fe avanzó con la declaración de emergencia agropecuaria tras el impacto de intensas lluvias que afectan a distintas regiones. El secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, brindó detalles sobre la situación, las zonas comprometidas y las medidas implementadas para asistir a los productores.
El funcionario destacó la velocidad con la que se actuó frente al escenario climático. “El decreto del Gobernador fue con mucha celeridad, tuvimos comisión de emergencia y en dos días hábiles salió el decreto que ya fue elevado a Nación”, aseguró.
Las áreas más afectadas se concentran principalmente en el norte provincial. “El departamento 9 de Julio, desde Gato Colorado hasta Logroño y Villa Minetti, es la zona más afectada”, explicó. Además, señaló complicaciones en Vera, General Obligado y sectores del departamento La Capital.
Sobre la situación hídrica, advirtió: “Vemos que el agua en alguna zona no escurre e inclusive ingresa agua de Santiago del Estero por algunos sectores”. También remarcó dificultades en la infraestructura vial: “Hemos tenido complicaciones con cortes de rutas, así que es una zona muy compleja”.
Cómo funciona la emergencia
Mántaras explicó que la medida permite formalizar la crisis y habilitar herramientas de asistencia, detallando el mecanismo de clasificación: “Si está afectado más del 80% es desastre, si es entre el 50 y el 80% es emergencia”.
A nivel nacional, agregó, también hay alivio fiscal: “Se descomprimen impuestos patrimoniales, anticipo de ganancias y se activa la venta forzosa para quienes tienen que vender hacienda”. En ese sentido, precisó: “No van a pagar ganancias por esas operaciones y se suspenden todas las acciones administrativas y judiciales por 180 días”.
Mántaras detalló el impacto hídrico en los departamentos más comprometidos y las medidas de asistencia vigentes.
Agilizar decisiones
La provincia implementó medidas complementarias para acelerar la asistencia. “Dispusimos líneas de financiamiento y no vamos a exigir el certificado de emergencia, basta que el productor esté en los distritos afectados”, afirmó.
También se trabajó junto a organismos nacionales. “Con SENASA hemos articulado prórroga de vacunación y está operativo el documento de tránsito animal”, explicó, destacando que permite movimientos más ágiles: “Un productor con un documento firmado lo presenta en la comisaría y puede moverse y después completa el trámite”.
Fuerte impacto productivo
El panorama en el sector agropecuario genera preocupación, tanto en agricultura como en ganadería. “Los distritos afectados reúnen casi 400.000 cabezas”, detalló, aunque aclaró que el impacto varía según las características de cada campo.
En cuanto a los cultivos, el diagnóstico es complejo. “Está muy afectada la soja en esos departamentos”, afirmó. También mencionó riesgos para otros productos: “Nos preocupa mucho el algodón, si atravesamos muchos días con agua se va a complicar”.
Sobre el maíz, advirtió: “Nos complica muchísimo el maíz de segunda, sobre todo si hay vientos”, mientras que las pasturas también sufren pérdidas: “La alfalfa que está implantada se pierde todo, lamentablemente”.
Caminos y desafíos estructurales
Más allá de la coyuntura, el funcionario puso el foco en problemas de fondo. “El tema caminos es central y hay que darle una vuelta de rosca”, sostuvo, y remarcó la necesidad de mejorar la coordinación entre distintos niveles de gobierno.
En ese sentido, describió una dificultad recurrente: “Tenemos mucha eficiencia tranqueras adentro, pero cuando salimos empezamos a dilapidar esa eficiencia”. También destacó las limitaciones geográficas: “Santa Fe tiene una topografía de llanura, el agua nos afecta sobremanera”.
Productores enfrentan pérdidas en cultivos y ganadería mientras la provincia activa herramientas para sostener la actividad.
Finalmente, apuntó a la falta de infraestructura a nivel nacional. “Hay obras centrales que requieren inversiones importantes y Nación no está emitiendo infraestructura”, señaló, y agregó que existe una deuda en la articulación interprovincial: “Esto de que recibimos agua de Chaco y Santiago requiere comités con un tono más político”.
La medida fue establecida por seis meses, con posibilidad de extensión. En cuanto al vínculo con Nación, valoró la predisposición para avanzar en el proceso. “Han mostrado mucha diligencia en el trámite de homologación, como ocurrió en emergencias anteriores”, concluyó.
Fuente: El Litoral
