EXPOAGRO
13 de marzo de 2026
Javier Lux: “Aquello de la tenaza y el cortafierro ya hay que dejarlo de lado, y agarrar la computadora”

El exfutbolista y también contratista por legado familiar estuvo en Expoagro y relató sus sensaciones sobre el presente de la actividad agropecuaria. Además, planteó la necesidad de mejorar la infraestructura para el tránsito de las maquinarias por las rutas argentinas.
La “Capital Nacional de los Agronegocios” es una de las citas habituales del campo argentino, y sobre todo para el público “fierrero”.
El segundo día de Expoagro tuvo una mayor concurrencia de público y los espacios en las calles estuvieron mucho más poblados que en la primera jornada.
El tamaño de las maquinarias es lo que más llama la atención de muchos de los visitantes. Y uno de los que este miércoles llegó a San Nicolás tuvo también que parar algunas veces para charlar y sacarse alguna foto con hinchas de Racing. Se trata de Javier Lux, exjugador de La Academia y campeón en 2001 de la mano de Mostaza Merlo.
Hoy en día, junto a su hermano Germán, exjugador de River, y su papá, llevan adelante la firma que se especializa desde hace largas décadas en el área de los contratistas. Y largas distancias también: desde su Carcarañá natal en Santa Fe, la familia cumple con servicios agropecuarios en zonas como Tres Arroyos, a casi 1.000 kilómetros.
LA MIRADA DE JAVIER LUX SOBRE LA ACTUALIDAD DEL AGRO
En una charla con Infocampo entre las calles de la exposición destacó el buen momento del maíz y la necesidad de reformular aspectos de infraestructura vial.
“Al recorrer me encuentro con gente amiga que hay acá, y de sobra en este rubro. Después también estoy viendo los ‘fierros’ que hay en esta muestra y voy conociendo la modernización, que no tiene límite por dónde va. Después sigo aprendiendo de los contratistas, escuchando y recorriendo”, resumió el exvolante que si bien nació futbolísticamente en Avellaneda, supo jugar en los tres equipos principales de Córdoba, Estudiantes de La Plata, Banfield y Arsenal de Sarandí.
-¿Cómo se llevan con las nuevas plataformas de servicios de contratistas agropecuarios, que buscan replicar a las apps de transporte en ciudades?
-En nuestro caso, la herramienta que estamos usando son los centros de operaciones de John Deere, que nos sirven un montón porque tenemos a la máquina cosechadora conectada, la fumigadora, y así también al momento de la siembra. Nos sirve muchísimo porque nos abarata un montón de costos, nos acelera en tema tiempos en mano de obra, y bueno, hay que hay que ir aggiornandose. Así que ahí estamos las distintas generaciones de mi familia, ya que mi papá es un poco medio reacio. Pero bueno, le estamos metiendo para de tratar de poner en las máquinas la mejor tecnología y brindar el mejor servicio.
-¿Y qué es lo que te sigue sorprendiendo del campo argentino y lo que las máquinas pueden llegar a tener?
-Lo de las máquinas es sorprendente. Me sigue sucediendo con los mapeos satelitales y hasta una siembra variable es tremenda. Y entrar a una cabina de estas máquinas con aire acondicionado y todas las comodidades que tiene, la verdad es que ha mejorado muchísimo. Aquello de la tenaza y el cortafierro ya hay que dejarlo de lado y agarrar la computadora, y buscar por ahí.
LOS DESAFÍOS DEL TRÁNSITO DE MAQUINARIA
-Por otro lado, desde FACMA, la Federación de Contratistas, plantean la necesidad de hacer cambios a la Ley de Tránsito o incluso llevar adelante una Ley específica para la actividad. ¿Cuáles son los problemas más urgentes a resolver?
-Yo la problemática que veo en tema traslados es con los carretones, porque las máquinas cada vez son más anchas y ya no hay neumático que sacarle. Ya no dan las dimensiones de ejes de nada. Creo que es una problemática seria en la cual hay que volcar la información y tiene que tratarlo gente que sepa. Hay que juntarse entre distintos rubros para ver cómo se soluciona, porque la máquina no se puede llevar en avión de un lado para otro.
-¿Cuál es el caso de la empresa familiar de los Lux y hasta dónde circulan?
-Nosotros viajamos casi 1000 kilómetros a Tres Arroyos desde Carcarañá con las máquinas y es un peligro, desde que se sale hasta que se llega. Es un tema en el que hay que volcar toda la información posible y la gente que sabe se tiene que dedicar para encontrar soluciones.
-¿Cómo llevan adelante un operativo de esas características?
-En nuestro caso no tenemos carretones propios, entonces se busca el servicio en una agencia de carretoneros. Ya ahí tenés un ‘stop’ en donde uno busca con qué hay que cumplir para poder viajar. También son importantes los coches guía, pero el problema sigue siendo el mismo.
-¿El tamaño?
-Tal cual. Tenés que desarmar la máquina entera por poco. Solo falta sacar el motor, y está claro que no se puede. Así que el tema de infraestructura sí, hay que buscar una solución a las rutas y tratar de iravanzando porque sino te come el león.
-¿Cómo viste los rindes en las distintas zonas en las que te tocó trabajar?
-Bien, no nos olvidemos que venimos de dos o tres años de seca en donde a lo mejor la soja de segunda ni se cosechó y los rinden eran muy bajos, no se cubría costo. Este, al ser un año “llovedor”, que es lo principal que aprendí en el campo porque hay que mirar para arriba y ‘que llueva’, se puede decir que estamos bien. Te diría muy bien en lo que es maíz. En soja estamos bien parados, así que los ánimos son buenos.
-¿Notaste algún cambio de tendencia con respecto a algún cultivo en los últimos tiempos?
-Sí: en Carcarañá nunca se había hecho girasol, y ahora se está haciendo y se ven varios lotes porque el precio es conveniente. Después claro, hay que ver cómo se comercializa, pero bueno, depende del suelo. La zona nuestra no es girasolera para nada, pero se están viendo algunos lotecitos de girasol.

-¿Te siguen saludando los hinchas de Racing en muestras así?
-Sí, la verdad que sí. La gente de Racing que hay dando vuelta en el país es impresionante. Me alegra lo bien que está la institución ahora con Diego Milito, que sé la persona que es y el orden que tiene tanto en los números económicos como a nivel social. Me pone contento que esté Gustavo Costas ahí, y que le vaya bien. Es un club inmenso que hoy está bárbaro.
-¿El nombre de Gustavo Costas trasciende a los resultados de una serie de partidos y el funcionamiento de un equipo?
-Por supuesto. Hay gente que va a quedar grabada: Gustavo, Diego, Mostaza, los chicos del 2001, los otros campeonatos. Yo me fui hace un montón a la pensión de Racing y no era costumbre ver a Racing siempre arriba, jugar copas. Antes había que remarla, pero bueno, ahora lo acomodaron y las cosas están bien. El verdadero hincha de Racing se merece estar bien.
-¿Qué te pasó en las últimas coronaciones internacionales de Racing?
-No fui a ninguna, las seguí a todas por TV. Pero los logros internacionales no tienen precio, y el hecho de acostumbrarse a jugar tampoco tiene precio. Racing está por ese camino, y está muy bien.
Fuente: InfoCampo
