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SALUD

11 de febrero de 2026

Agua con limón: qué dice la ciencia sobre sus beneficios para la digestión y la salud

El agua con limón —especialmente por la mañana— es una práctica extendida en muchas rutinas saludables. Especialistas desmitifican algunas afirmaciones populares y destacan beneficios reales y limitaciones respaldados por la evidencia científica.

Incorporar un vaso de agua con limón al comenzar el día se ha vuelto tendencia en muchos países, donde se le atribuyen supuestos beneficios para la digestión, el sistema inmunológico y el bienestar general.

La ciencia muestra que algunos de estos efectos son reales, aunque otros están exagerados o carecen de respaldo sólido. La clave está en entender qué aporta esta bebida y cómo puede encajar dentro de un estilo de vida saludable.

¿Qué beneficios realmente aporta el agua con limón?

Para expertos en nutrición y salud, el principal efecto positivo de tomar agua con limón es mejorar la hidratación y aportar nutrientes esenciales como la vitamina C. El ácido cítrico, una de las sustancias más conocidas del limón, está presente junto con otros compuestos antioxidantes.

El ácido cítrico, una de las sustancias más conocidas del limón, está presente junto con otros compuestos antioxidantes.El ácido cítrico, una de las sustancias más conocidas del limón, está presente junto con otros compuestos antioxidantes.

Hidratación y aporte de nutrientes

Beber agua con limón puede ser una forma agradable de hidratarse, lo cual es fundamental después de horas sin ingerir líquidos durante la noche. La hidratación es clave para mantener funciones básicas como la regulación de la temperatura corporal, la eliminación de desechos a través de la orina y el funcionamiento de músculos y articulaciones.

Además, el limón aporta vitamina C, un antioxidante que colabora en múltiples procesos del organismo, entre ellos la síntesis de colágeno, la absorción de hierro y la protección de las células frente al daño oxidativo. Un vaso de agua con el jugo de medio limón puede cubrir una fracción significativa de las necesidades diarias de esta vitamina.

Apoyo a la digestión

Existe evidencia limitada pero indicativa de que el agua con limón puede favorecer la digestión. El ácido cítrico puede ayudar a estimular la producción de jugos gástricos, facilitando la descomposición de los alimentos, y puede contribuir a que el sistema digestivo funcione con mayor fluidez al despertar.

Algunas investigaciones sugieren también que puede mejorar el tránsito intestinal y disminuir episodios de estreñimiento si se combina con un adecuado consumo general de agua durante el día.

El agua con limón puede favorecer la digestión.El agua con limón puede favorecer la digestión.

En estudios preliminares, el citrato presente en el limón también ha mostrado potencial para influir en la motilidad intestinal y en la producción de ácido gástrico, aunque los efectos varían entre las personas y dependen de factores individuales como la dieta y el estilo de vida.

Limitaciones, mitos y precauciones

Si bien varios beneficios son plausibles, los especialistas coinciden en que no hay evidencia científica robusta y concluyente que respalde todos los beneficios atribuidos al agua con limón, en especial en aspectos como la pérdida de peso o la “desintoxicación” del organismo.

Muchos reclamos populares, como que beber agua con limón en ayunas acelera el metabolismo de forma significativa o “alcaliniza” la sangre, no están sostenidos por evidencia científica clara. El cuerpo humano regula de forma natural su equilibrio ácido-base a través de órganos como los pulmones, el hígado y los riñones, independientemente de lo que se beba.

Tampoco existe respaldo sólido para afirmar que esta práctica por sí sola genere pérdida de peso relevante. Si bien puede sustituir bebidas más calóricas y así contribuir a un menor aporte energético total, no actúa directamente sobre la quema de grasa.

Posibles efectos adversos

A pesar de ser segura para la mayoría de las personas, el consumo frecuente de agua con limón puede tener algunos efectos no deseados. El ácido cítrico puede erosionar el esmalte dental con el tiempo, por lo que se recomienda tomar la bebida con una pajita (popote) y enjuagar la boca con agua después para proteger los dientes.

Asimismo, en personas con sensibilidad gástrica o problemas de reflujo ácido, el limón puede irritar el revestimiento del estómago y agravar los síntomas. En estos casos, los profesionales de la salud suelen recomendar consumir agua simple o consultar a un especialista antes de incorporar hábitos nuevos.

Cómo incorporarlo en la rutina diaria

Para quienes deseen aprovechar los posibles efectos positivos del agua con limón, se aconseja prepararla con agua tibia o a temperatura ambiente, exprimiendo medio limón en un vaso de agua (alrededor de 200 a 250 ml). Tomarla por la mañana puede ayudar a comenzar el día bien hidratado, aunque no hay una regla fija sobre el mejor momento para consumirla.

Si la acidez resulta molesta, una alternativa es beberla después del desayuno o acompañada de alimentos suaves. También puede combinarse con otros ingredientes naturales como menta o rodajas de pepino para darle sabor sin agregar calorías extras.

Fuente: El Litoral

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